viernes, 26 de abril de 2013

DE GALLARDÓN Y EL ABORTO. VUELTA AL PASADO.


Muchísimas de las personas que defienden el aborto, posiblemente no tengan intención de abortar nunca, pues existen medios anticonceptivos muy eficaces. Pero la reforma que plantea este piojo político resucitado es demoledora. No poder abortar ni cuando el feto venga con problemas no es algo que afecte solo a jovencitas desinformadas. Esto ya afecta a mujeres hechas y derechas, a gran parte de sus vidas y perdónenme, pero esa frase de que un niño que viene con problemas es “un regalo de Dios”, me suena a desequilibrio mental. Un niño que viene con problemas es un niño que necesita una atención especial. Si se sigue adelante hay que dotar de toda la dignidad su existencia, -algo que por fortuna la Escuela Pública Laica lleva décadas trabajando-, y de toda la tranquilidad para unos padres que, por ley de vida, algún día no estarán para darle la atención necesaria. Si lo primero que hace el que te pide que no abortes a un niño con discapacidad mental, es excluirlo de la primera comunión, me parece sectario, peligroso, hipócrita. Nadie puede engañarse. Todos tienen capacidad de ver que la iglesia tiene dignidad de primera y de segunda división, según la capacidad intelectual,  moral y económica del individuo.

En lo relativo a las chicas más jóvenes, parece que la “poligonera” ó la chica izquierdosa y atea (“feminazis” acostumbran a llamarlas en foros del lobby ultracatólico), son las que abortan, cuando las que realmente sienten truncadas sus expectativas con un embarazo no deseado son las chicas bien, que deben abortar para poder continuar con sus estudios universitarios en la prestigiosa universidad de turno y luego con sus cuatro másteres en el extranjero; a parte de que si su papá se entera, se enfadara mucho pues será muy vergonzoso. Todo ello me induce a pensar que las que se han educado en esa moral de “vergüenza y culpa”, son las que más abortan, pagando en libras esterlinas en el pasado y gratis en las ultimas décadas.

Los “escraches” en las clínicas donde se practican abortos podemos encontrar siempre los mismos perfiles de “pancartistas”. Responden a un planteamiento traumático de la familia tradicional perfecta a lo “American Beauty”: abuelas con la menopausia más que pasada con pocas ganas de sexo ya. Abuelos que se tienen que vigilar la próstata y que leen ABC y La Razón, que defienden la vida y estuvieron a favor de la guerra de Irak. Madres y esposas que han parido diez veces pero que desconocen lo que es sentir un orgasmo. Maridos que le miran el culo a jovencitas y titubean con prostitutas para mantener a su esposa como la decente madre de sus hijos. Jóvenes reprimidos pajilleros con ropita de marca y peinado de Ángel Aceves que se la cascan a morir para llegar vírgenes al matrimonio y con gran facilidad para eyacular por sus bocas palabras como “puta”  o “zorra”. Jovencitas que hacen sufrir mucho a sus papas, porque hacen de todo menos “penetración” con chicos no tan religiosos que son los que realmente les ponen. Además si quedan embarazadas, con la ley actual abortan en secreto para disgusto de su represor padre.

En definitiva, si a Gallardon le preocupa tanto la persona que aún no está, que se interese por la persona  que ya no está y que anda enterrada por cualquier cuneta desde 1936, que también tiene su dignidad. Si tanto le interesan los derechos del menor, que investigue a fondo los casos de pederastia en España y que deje de lado esa condescendencia hacia los crímenes del clero.

Al fin y al cabo, y por más siglos que pasen, la derecha y la iglesia siempre se imponen por la Cruz y la espada, y no por precisamente aclamación popular.



jueves, 14 de marzo de 2013

¿Habemus Papam?... Más de lo mismo.


Yo nunca he estado en contra del sentimiento religioso. La Institución Libre de Enseñanza ya defendía este aspecto tan personal del individuo a educar y formar. Toda persona tiene derecho a tenerlo, incluidas aquellas personas y colectivos a los que la Iglesia estigmatiza y desprecia. El problema del sentimiento religioso es su canalización a través de su institución-circo llamada Iglesia, con vocación de “comecocos” y “sacaperras”.


Hemos visto como muchos católicos se reunían en la Plaza del Vaticano esperando un nuevo “Habemus Papam”, como si fuera una final de Champions, o un el festival de Eurovisión, dispuestos a llorar de emoción por “el que salga” y quererlo mucho. Estas escenas me recuerdan mucho a cuando un club de fútbol presenta a un nuevo jugador  al que la gente alaba desde la grada en su presentación, como si siempre hubiera sentido los colores del club.

Por edad, algo parecido me pilló en mi primer año de vida en el que conviví con la existencia de tres Papas cuando aún no tenía uso de razón: muerte de Pablo VI, elección y asesinato de Juan Pablo I y elección de Juan Pablo II. Hoy puedo ver el circo que esto supone. Y es que los religiosos cambian de Papa como de camisa, cual quinceañeras con novios de discoteca. Hoy lloran y rezan con uno al quieren con locura y consideran el hombre de su vida, y al mes siguiente, lloran y rezan con otro al que quieren con locura y también consideran el hombre de su vida. Si se añadieran cartelitos con mucho sentimiento en “Tuitter” ya sería completo.

El Papa electo lo es porque Dios lo ha querido y no por el “tira y afloja” interno por el poder. No importa si miró para otro lado con el holocausto, o si formó parte de las juventudes hitlerianas, si colaboró con algún régimen dictatorial o si encubrió/apoyó el abuso sexual de menores. Eso sólo son fijaciones de “progres” y en cualquier caso, temas matizables y menores.

La humildad de los electos es patente: se sienten castigados por ser Papas. Enorme tarea de responsabilidad que les ha asignado Dios sin merecerlo… Eso es como presentarse a “Gran Hermano” y no querer ganar, o para Ortega Cano decir que no es culpable del accidente en el que, borracho, sesgó la vida a otro conductor que circulaba correctamente. La posibilidad está ¿no?... Si uno no quiere ser Papa, que no se presente al cónclave y punto. Seguramente tendrá una gratificante tarea en Somalia, donde le agradecerían su trabajo mucho más.

Pero no todo es malo para el Papa. Probablemente este hombre sea un santo para medios como “Libertad Digital”, “Intereconomía” o “La Razón” por haber mirado para otro lado cuando se lanzaban desde aviones, atados de pies y manos, a  “rojos”, ateos y gente que reclamaba justicia… ¡Qué coño justicia! La caridad  como base de la desigualdad. Eso es lo que mola. Nada de socialdemocracia, que es un invento de “progres” envidiosos. El dinero y la iglesia siempre han ido de la mano porque Dios lo ha querido y no escuchar a nadie que diga lo contrario es fundamental... Versión religiosa: esa gente representa al demonio. Versión oficial: ya se sabe. El negocio es el negocio. Lo sabe la Iglesia, como cualquier compañía multinacional. De hecho si las chicas del Opus siguen pariendo y adoctrinando niños, la Iglesia conseguirá cotizar en bolsa.

Así que a partir de ahora tenemos a dos Papas: El de “honor” y “el nuevo”. Pero lo barrido sigue escondido bajo la alfombra.

domingo, 16 de diciembre de 2012

El Tribunal Supremo reitera que no ve carácter adoctrinador en contenidos de EpC

Era de esperar. La asignatura de Educación para la Ciudadanía respeta los principios y valores contenidos en la Constitución.

En el lobby ultracatólico es habitual usar el verbo “adoctrinar”, verbo que practican muy bien, pero que aplican muy mal. Nunca un entorno de libertad es adoctrinador. Contar cómo es el mundo libre en el que vivimos no puede significar adoctrinar. La religión cabe en esta libertad, pero la libertad no cabe en la religión. ¿Cómo pueden usar en este contexto el verbo “adoctrinar”?

Adoctrinar es practicar unos principios porque si, soltar discursos aprendidos, dejar dinero por el bien del clan y dejar tu voluntad en manos de otro, todo bajo un velo de ocultismo misterioso. No lo llamen evangelizar, como lo llamaban cuando vino el Papa a España por cincuenta millones de euros, llámenlo sectarizar; separar de la gente libre. En cualquier caso siempre veremos dinero de por medio bajo estas supuestas intenciones religiosas

Te dicen lo que tienes que hacer, reproduces el discurso a otros, dinero de por medio, separación de la sociedad, visión de malos y buenos, de personas morales e inmorales… Craso error hablar de adoctrinamiento al hablar de la libertad individual y de realidades inherentes al ser humano, que existen y están ahí, y que como seres humanos, todos debemos aprender a ver, porque existen.

Aunque ahora, que desde el lobby ultracatólico dicen que la religión tiene más fuerza que nunca,  podemos aprovechar el tirón e inventarnos una. ¡Si la cosa va bien hasta se gana pasta oiga! Por ejemplo, una religión donde se adore al viento y donde nuestro máximo icono de adoración sea el árbol de mi casa. Pero como el clima es seco, necesitará agua, así que les pediré a los fieles que me den una cantidad de dinero para mantenerlo con agua. Pero no con agua del grifo, sino con un agua especial que yo compraré en algún sitio que nunca aclararé. Como todos me creerán no habrá problema, y si alguno cuestiona algo, lo expulso por infiel antes de que me arruine el negocio. Ya sabéis como va esto de la fe, que dicen que mueve montañas. No se si mueve montañas, pero dinero mueve que te cagas.

Una vez obtenido el dinero me quedaré con la guita y echaré agua del grifo al árbol. Incluso si la cosa va bien, podría hablar con hacienda para que me incluya una casilla en la declaración de la renta. 

¡Ojo! No hay que olvidar algún dogma absurdo de relleno. Por ejemplo se me ocurre andar a la pata coja una hora al día como muestra de nuestra fe. Si inventamos cuatro o cinco dogmas de estos, podemos hacer que los infieles se olviden del negocio que esconde la religión creada.

Pero sólo el día en que los fieles hagan en privado lo mismo que los infieles, pero defiendan tu religión y se muestren como fieles, entonces, sólo entonces, tu negocio habrá triunfado de verdad y serás rico.

sábado, 29 de septiembre de 2012

Los paralelismos entre Mariano Rajoy y Lola Montero.


Llevamos casi un año con este presidente que prometía hacer todo aquello que no podía. Aunque me resulte fuerte decirlo, este señor se vendió a la gente como esos malvados curanderos que venden pociones y tratamientos milagrosos a los pacientes terminales, sin solución alguna para esos problemas. Es cierto que Zapatero se topó con la crisis de frente y trató de maquillar, quitar importancia, dio algunos giros “derechiles” por la “necesidad” de la situación. Pero Rajoy vino a salvarnos. Su labor de trilero de feria fué encomiable y hoy disfruta en su poltrona, olvidándose de lo que dijo en campaña y mandándonos sacrificios a realizar. El desempleo sigue aumentando, cada vez debemos más dinero y las agencias de calificación siguen diciendo como deben ir las cosas a golpe de talonario bajo cuerda.

Rajoy lo sabía todo
El caso es que a este presidente le ponen al frente de una comunidad de vecinos y tampoco sabría. Pero a pesar de todo Mariano Rajoy tiene sus groupies. Ellos son partidarios de que se les diga la "verdad", mientras el gobierno barre para dentro, pues los que ganan siempre son los mismos y los que pierden también son los mismos, aunque hay parte de estos que todavía siguen pensando que es por su propio bien. Increíble; adoctrinamiento 100%. Les seguirán metiendo pianos de cola por el culo y les seguirán dando el voto. Y es que al votante férreo del PP le encanta la sodomía política, siempre que el látigo venga por la derecha claro.

Los "diez millones" de votantes fijos no suponen sorpresa. Si el PP presenta a una cabra, pues a una cabra votan. Pero los que realmente me causan tristeza, fueron los que creyeron en Rajoy cual “Maruja” lo haría en Lola Montero. En España sigue habiendo un inconsciente colectivo que identifica al señor serio e importante, que usa corbata y levanta el dedo al hablar, como el señor que "sabe". Fueron cuarenta años absorbiendo esa idea absurda, que luego siguió reforzada por uno con bigote al que la entrada del Euro le supuso viento en popa, a él y a toda Europa. Impresiones latentes que permanecen en el inconsciente colectivo y que ha hecho que  muchos tiesos y curritos le hayan dado el voto a Rajoy. "Si es serio y de derechas, nos saca de esta seguro", pensarían.

Muchos votaron a Rajoy pensando que era "tonto", en comparación a Aznar. Posiblemente Rajoy tenga más formación académica que Aznar. Simplemente le ha tocado la consecuencia de la España que creó el primero. "Aznar I El listo" hoy lo haría igual o peor que Rajoy. El único merito del bigotudo fue hacer creer a algunos españoles, que el viento económico que soplaba era obra de él.

La cuestión
Cuando la economía mundial iba bien, la economía española iba "bien" cómo decía aquel. Cuando la economía mundial empezó a ir mal, la española empezó a ir peor que ninguna. Ahí quizás muchos comprendieron que deberle la vida al banco no los hacía ricos. El dinero se tiene bajo el colchón, en un cofre, en una caja fuerte, en una cuenta corriente, en un fondo de inversión, en un depósito, pero no debiéndoselo al banco. Para tener claro el concepto de mérito económico hay que mirar por ejemplo a UK,  Alemania (a pesar de todo), los países escandinavos o Japón, que cuando todos se hunden, ellos permanecen a flote. El éxito económico de España como país fue como la vida de Amy Winehouse: vive deprisa y muere joven. El pelotazo, el dinero fácil y gente sin formación fue la "droga nacional" que acabó con todo lo construido de forma sostenible por la generación anterior.

Además aquí somos mejores que nadie. Muchos "liberales" defienden planteamientos de la vieja España, al mismo tiempo que se vuelven socialistas bancarios apoyando rescates a la banca. La teoría del liberalismo, a nivel económico, dice que el pez grande se come al chico, o simplemente el pez se muere. Ahora expliquemos a los chavales que estudian lo que es el liberalismo en nuestro contexto; es como explicarles las ideas de Marx y ponerles de ejemplo el comunismo capitalista chino. Así que lo mejor es decirle a los chavales que los liberales son la gente esa que va a las playas nudistas o que tienen varias parejas y no nos complicamos tanto.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Un viaje por Hamburgo y los Fiordos Noruegos. Estamos a años luz.

Hacía tanto tiempo que no salía de la patria para visitar otra cultura que corría el riesgo que convertirme en un ser profundamente cañí. Deseaba salir por unos días del país del acelerador, de la indignación, de la prima de riesgo y respirar un poco otros aires.

Volví al Norte, un poco de Hamburgo en Alemania y Noruega. El shock positivo que produce la diferencia, el clima social y no solo el meteorológico, y la manera de hacer las cosas, una vez más te hace ver que si en España ocurren las cosas que ocurren, es porque como sociedad somos así. Para cambiar lo que queremos cambiar, seguimos centrándonos en unos esquemas que se quedan en la superficie. El mismo que se queja del político, aparca en doble fila, defrauda a hacienda si puede, y hace eso que sabe que esta mal porque "todo el mundo lo hace" y no pasa nada. Para cambiar lo de arriba, este país debe empezar por abajo, por la base, por su sociedad, de la cual salen los políticos.

Resultaría muy pedante hablar de una cultura cuando sólo se pasan unos días en ella y en determinadas ciudades, pero puedo plasmar meras impresiones. Algo que pude comprobar es que definitivamente el clima es lo que nos hace diferentes en nuestra forma de ser y estado de ánimo.

Jóvenes hamburguesas y hamburgueses
La primera impresión que me dejó esta ciudad alemana fue que en realidad no era tan cara. Al menos no como lo sería hace diez años antes de entrar el euro en nuestras vidas. No diría barata, sino igual de cara que España, con la diferencia de que  en España cobramos bastante menos. La felicidad de ese país se nota en esos jóvenes de clase media juegan a ser góticos y alternativos urbanos. No se tiran papeles al suelo. La conducción es aceptable, aunque los taxistas suelen tener un modo de conducción un tanto agresiva, lo que por otro lado evita la sensación de que te estén dando vueltas aprovechando tu desconocimiento de la ciudad. Nada de cláxones en la carretera. Sólo una vez escuché una comitiva de coches tocando el claxon y resultaron ser turcos celebrando una boda. Uno de los coches portaba la bandera de ese país. No deja de notarse el aire mediterráneo. Me extrañaba que fueran alemanes.

A nivel turístico pude comprobar que en Alemania esta claro que el turismo es una industria más y no LA INDUSTRIA. Si bien en España se tiende al "mayordomeo", en Alemania no. Allí prestan un servicio, pero no estás en tu casa. La actitud en recepción de alguna persona me pudo sorprender por falta de costumbre. A pesar de que me quiso ayudar me resultó seca, pero nunca tanto como en Rusia.

Hablar ya de Noruega es hablar realmente de un país caro. Seguramente tendrá sus lugares económicamente accesibles. Una cerveza al cambio cuesta ocho euros. Pero siendo turista, en lugares turísticos, ya se sabe. Tiene un 4% de paro, sin embargo España tiene más parados que habitantes tiene Noruega. Me llama la atención que un país parecido a Irlanda, de no muchos habitantes y que no renunció a su moneda, hoy día continúe siendo próspero, y que Irlanda, que entró en el euro con todo a su favor, esté hundida. Saquemos pues nuestras propias conclusiones. El euro era un pelotazo a diez años. Los que ganaron ya tienen el dinero en Suiza. Los que perdieron, ya sabemos que pasó.

Noruega llega a tener pueblos de ochenta habitantes, separados por enormes montañas, muy bonitos para ver, pero no para vivir, por eso se incentiva a los jóvenes a vivir allí con casa, trabajo y 20000 euros de ayuda (al cambio). Por lo demás, tiene sus grandes ciudades donde la vida si es más fácil.

En Noruega también existe el turismo rural. Cuando una familia alquila una casa, el casero no se desplaza a la montaña. La familia  pasa unos días en esa casa y cuando se marcha deja en la casa un sobre con el dinero acordado con el casero. Este último lo recogerá cuando vaya. La confianza es absoluta. ¿Álguien imagina esta utopía en España? 

WC público en Noruega
Siempre se ha dicho que el precio del Big Mac es un indicativo del nivel de vida de una ciudad. Pero hay otro indicativo que nos habla del nivel de civismo de una sociedad, y es la limpieza de los WC públicos. Es cierto que en Noruega entrar al WC cuesta 20 coronas. Todos los WC tienen su ranura para insertar la moneda. Son tan previsores los noruegos que ni por su cabeza, ni por su esfínter cabe la posibilidad de tener un apretón en plena calle y no tener cambio. ¡Debe ser muy triste cagarse encima o mear en una esquina con la cartera llena de billetes oiga!  Pero así son ellos. Los WC gratis están igual de limpios y es aquí donde queda claro como es una sociedad. Saber que la siguiente persona que use el WC debe encontrarlo igual de limpio que tú es signo de una sociedad avanzada, de sentido de la colectividad y de la responsabilidad. Curiosamente por nuestras latitudes quieren que seamos patriotas apoyando a los inversores de YPF por la expropiación; en Noruega simplemente respetando lo público, empezando por inmundos cagaderos que todos comparten como hermanos. Pero así es. Por aquí empieza a cambiar una sociedad, desde lo más bajo y no es ninguna ironía.



domingo, 22 de julio de 2012

La dictadura de los meapilas


Con este gobierno no paramos de rascarnos de una, cuando ya estamos sufriendo un nuevo giro de tuerca hacia atrás. Parece que la crisis está dando vía libre para imponer una determinada moral. El adoctrinamiento pretende que los individuos interioricen ideas sin razonar. Las ideas se inculcan, cucharada a cucharada, como en el libro "Un mundo feliz" de Aldous Huxley.  Elegir en libertad, sólo bajo la conciencia madura de uno mismo, es algo muy distinto. Ya sabéis como le gusta a la derechona usar esas palabras que les definen, usándolas contra otros. Para ellos, elegir como personas maduras en libertad, es adoctrinar.

No me voy a centrar en el aspecto económico. Eso ya sabemos como está. Vamos a centrarnos en como los moralistas y meapilas imponen su moral a los demás en medio de este río revuelto.

No hace mucho tiempo, a un orco de Mordor con apellido Wert, se le ocurrió eliminar la asignatura transversal de Educación para la Ciudadanía. Para ellos, hablar de la igualdad de todos los seres humanos, de la igualdad de genero del hombre y la mujer, o hablar del respeto a las culturas o el respeto a las personas inmigrantes, era una guarrería. Atentaba contra la moral que ellos inculcaban a sus hijos: la imposición, el miedo, el pecado, el sentido de culpabilidad, la dependencia, la inmadurez, el rechazo a determinados colectivos, y la dicotomía bueno/malo inculcada y no razonada.

Ahora un tal Gallardón, que cuando le nombraron ministro se volvió del revés, propone modificar la Ley del Aborto llevándola a lo que era treinta años antes, eliminando el supuesto de malformación o minusvalía del futuro bebe. Esto se produce al mismo tiempo que recortan sin piedad en la Ley de Dependencia y dejan tirados a muchos enfermos crónicos.  La mujer ya no es ama de casa, la mujer ya es sujeto trabajador, en una época en la que los horarios y los contratos laborales (SI ES QUE SE TIENE) son de cualquier manera. La señora ya no está en casa cuidando a los hijos y haciendo de comer.

Ya hablé de esto en alguna entrada anterior. No pienso que abortar sea una diversión, ni que nadie aborte por diversión, por lo mismo que no pienso que sea genial decidir poner fin a la propia vida cuando ya solo se espera una muerte muy lenta. Pero como derechos, me parecen obvios. Son derechos traumáticos, y no creo que nadie quiera verse ejerciéndolos. 

Mi pregunta es: ¿sienten los católicos envidia de la libertad de los demás? Siempre reprimiéndose, conformándose por su adoctrinamiento, encerrándose en dogmas morales en los que otros no se encierran, autocastigándose... ¿Es este el problema? Porque si no, no entiendo esa obsesión por adoctrinar a la mayoría laica. 

Lo que deben empezar a entender los ultracatólicos es que ellos tienen cabida en la sociedad Laica, dentro de la Iglesia, en sus creencias personales, etc., pero la sociedad Laica no necesita dogmas, ni un Dios, ni un Papa con sotana, que les diga cómo caminar por la vida, porque ante todo una sociedad laica debe estar formada por personas maduras, que cambian a Dios, al Papa y sus dogmas, por su propia conciencia. Sigo insistiendo en que una cosa es el sentimiento religioso, que estoy seguro que muchos laicos poseen, y otra cosa es flagelarse con dogmas absurdos.

¿Qué necesidad tiene el ultracatólico de que unos padres laicos den a luz un bebé con problemas que le harán llevar una corta o larga vida llena de sufrimiento físico y mental, si ellos no quieren? Es seguro que sus familiares y amigos, si son incondicionales, les apoyaran tanto si deciden seguir como si no,  pero ¿Qué necesidad tienen algunos de forzar lo que no va con ellos?

Algunos no se enteran: Legal o ilegalmente, el aborto existió, existe y existirá, en el primer, segundo y tercer mundo. La diferencia está en la manera de hacerlo. Durante la dictadura, para evitar el repudio y el “qué dirán” de la sociedad, las hijas de buenas familias conservadoras o de militares eran enviadas a Londres para “cambiar de aires”, mientras  que muchas pobres desgraciadas morían desangradas por malas praxis en abortos clandestinos.

Así que es algo tan personal que ni siquiera tendría que estar expuesto a debate. La vida ya pone suficientes zancadillas como para buscarlas conscientemente si se pueden evitar. Algunos dogmas religiosos son realmente enfermizos.

Parece que Gallardón quiere fomentar los “vuelos a Londres” y no precisamente por las Olimpiadas.

domingo, 3 de junio de 2012

España: un país donde no se invierte en viajar, sino en "BMWs"


Escuchaba en la radio que el 10% de los españoles jamás había salido de los límites de su provincia, que el 15% nunca había salido de su Comunidad Autónoma, y que el 48% nunca había salido del país.

La Universidad Nacional de Educación a Distancia, que es la fuente de dicho estudio, lo achaca a la falta de hábito, la escasez de recursos o el buen clima.

Lo normal la gente mayor, que vivió otra época, a otra velocidad, y con otros problemas, engrosen el grupo de los que nunca han dejado la provincia. Lo puedo entender aunque a mi me asfixie solo pensarlo.


Lo que me parece realmente grave es que los demás sectores de población sean sobre todo los que nunca han salido de la comunidad, ni de España, y es que no podemos olvidar, que aunque ahora estemos en crisis, cuando España era el país de la opulencia y de los prestamos bancarios, antes que viajar, muchos preferían comprar el BMW (con la entrega en propiedad del carril de la izquierda) y la casita en la playa. Lo material por encima del enriquecimiento personal. Pero sé que hablo de algo extremadamente sublime en el país del futbol, del acelerador, de los cojones y del “Sálvame Diario”

El único "paso fronterizo" que mucho sevillano ha cruzado. Peaje Sevilla - Cádiz

El problema que todo ello genera, incluso a nivel interno, es un desconocimiento global de nuestro propio país, variable que muchos mass media especialmente reaccionarios y destructivos, pero de gran calado en la población, aprovechan para generar prejuicios absurdos sobre determinadas poblaciones… ”que si los vascos, que si los madrileños, que si los catalanes, que si los andaluces, que si los gallegos, etc”… En fin, así lo cuentan, y así se enfurece el conductor en su BMW escuchando las noticias.

El resultado es que en España no cabe un español más, orgulloso de ser español en España y que sienta lo bien que se vive aquí, sin haber viajado. Esto nos hace caer en el ceporrismo cultural. La cultura propia vivida hacia fuera, abre la mente, pero vivida hacia dentro, la cierra. La cultura propia es el punto de partida a partir del cual cada persona se abre al mundo.

En cuanto al poder adquisitivo, es relativo. Recién terminada la Universidad, me uní con otros tres amigos para irnos fuera un tiempo. El dinero fue reunido con trabajos a tiempo parcial durante la Universidad. En cualquier caso era una época en la que ya muchos optaban por invertir en el “carraco de su vida”, otros en la casita de la playa, que como empezamos a ver a partir de 2007-08, pocos realmente se podían permitir. Es cierto que muchos estamos pagando la crisis habiendo llevado una vida sin excesos, pero otros tantos patalean porque alguien les arrebató “la piruleta” que nunca les perteneció.

Viajar te hace sentir como el otro, vivir las experiencias de otro, conocer al otro y un poquito más el mundo en el que vives. Ojalá alguna vez la Universidad española apueste fuerte por mandar a los estudiantes un año fuera, con becas asequibles. Me resulta muy triste ver a muchos estudaintes tirando sus fines de semana esperando en la cola de las puertas de discotecas, para ver si con suerte, el gorila les deja entrar sin pagar.

¿Cual es el problema de no viajar? Es una triste realidad, y es que a las regiones de España y a bastantes países del mundo, los conocemos por los políticos que aparecen en la televisión y no por su gente de a pie. Esto, si cabe, es más acentuado en España, especialmente en la "derechona" española, experta en amar a España odiando a determinados territorios de la misma. ¿Cómo se cura esto? Siendo un poquito más ciudadanos del mundo. Para ello hay que viajar y conocer.


Sin embargo de los tres supuestos que nombra la UNED, el que más nefasto me parece, es “el buen clima”. El hábito se puede cambiar, el nivel adquisitivo puede cambiar… pero el que no viaja porque “como se vive aquí no se vive en ningún lado”, ese, es un caso perdido, así que ni me detengo en esto.