Observaba los comentarios que lanzaban los lectores de un diario de tirada nacional y gratuita, y tardé poco tiempo en darme cuenta de que Andalucía sigue siendo un mundo aparte, que mas que incomprendido, muchos se lanzan a no comprender por decreto, vociferando.
Nadie comprende que como votándose a un partido politico determinado haya tanta gente en las calles viendo la Semana Santa. Una vez mas no comprendemos la indiosincrasia andaluza, donde no se sabe donde termina la religión y comienza la tradición. Nadie entiende que en la Semana Santa Andaluza no intervienen dogmas sectarios ultracatólicos. Ni siquiera el concepto "capillita" entronca en la mayoria de las veces con estos dogmas. Es algo mucho mas sencillo.
Que
si hay tanto desempleo, porque se celebra la Semana Santa. La Semana Santa es una fiesta Gratis. No cuesta dinero ir a ver procesiones. Podríamos entrar en el debate de si es lógico que se privatice espacio público para sillas y palcos, y si eso es justo para el que no ve Semana Santa o viva en el centro, que la ciudad se colapse con procesiones. Pero verla es gratis.
Que
los andaluces no son de fiar, que entran con el chistecito y luego te dan la puñalada por la espalda y en el trabajo son los mas chivatos... Eso dependerá de la experiencia personal de quien haya comentado. Pero yo he visto gente asi dentro de España y fuera de ella.
Que si lo que se veía en Andalucia era algo prehistórico, que si se celebrara en Zambia lo veriamos como tercermundista. Creo que a pesar de todo, es mucho mas civilizado ver una procesión, que poner dos bolas de fuego en los cuernos de un toro, matarlo a lanzazos, o tirar cabras por campanarios.
Y luego se sigue profundizando en que
ser universitario Andaluz es sentirse solo entre Analfabetos. Ahí si que demuestra ese lector que no se ha paseado por las Universidades Andaluzas.
Muchos creen que en Semana Santa no se trabaja, y de hecho si se trabaja, hasta el miércoles, como el resto de España, y al que le toque en otros servicios pues tendra que trabajar festivos tambien. Solo quitando tres días (Lunes, Martes y Miercoles) de tu computo vacacional anual, tendrás la semana entera. Y la Feria... ahí si que hay que escuchar idioteces... Hay quien piensa que en feria no se trabaja... nada mas lejos de la realidad, puesto que en feria, a no ser que quites una semana de tu mes anual, trabajarás tus cinco días laborables, y en tu tiempo libre, como hace mucha gente, pues te acercas a echar un rato por allí si quieres. YO entraría mas bien en el debate del caracter privado de la inmensa mayoria de las casetas, lo que de cara al turismo, es sencillamente NEFASTO.
Exactamente igual en el Rocío, que como fiesta será mas o menos criticable, pero el que va, lo hace quitando una semana vacacional de su computo anual, que es el mismo para todos los Españoles.
Y al andaluz que no le guste ni la Feria, ni la Semana Santa, ni el Rocío, - que los hay- pues no va, o emplea su tiempo en hacer otras cosas.
Lamentablemente el problema de Andalucía es el contrario al que habitualmente se critica. Aqui se trabaja mucho, y se cobra poco. No obstante, seguimos teniendo que encuchar los comentarios de siempre.
El problema esta claro y sabemos donde está: Los medios de comunicación. Los nacionales van a ir siempre al tópico, y los andaluces, por lo que hasta ahora he visto, no saben comunicar la verdadera realidad social,de como es y cómo vive la gente de Andalucía.
¿Y de donde viene la fama de vagos de Andalucía? De tiempos pasados como siempre. A muchos nos sonarán ver imágenes de africanos asentados en esquinas de municipios rurales, reunidos sin hacer nada... Si, todos sabemos que estan esperando que venga un encargado y los llame para trabajar en el campo por cuatro duros y a pleno sol. NO se nos ocurre llamarle vagos.
Pero eso era exactemente lo que pasaba en el campo andaluz hace tiempo. Gente desesperada pasaba horas y dias en un punto de encuentro para ver si algún encargado de tierras señoriales los contrataba para un par de días. La revolución industrial agrícola dió la espalda a Andalucia a costa de fuertes inversiones del Estado en otras zonas de España que hoy tienen fuertes partidos independentistas, y que pudieron llevarse la mejor parte, dejando Andalucía como granero de España y llena de gente usada como bestias de carga. Los señoritos (los verdaderos vagos) de "ande yo caliente, ríase la gente" fueron grandes cómplices de esa catástrofe.